lunes, 9 de junio de 2008

Descenso al dolor - Despedida
















Descenso al dolor
Cada vez que desciendo al dolor,
que mi día
tiene moños de pena
en las trenzas,
las palabras se me quiebran
en vacío
y la melancolía
se sumerge en el oleaje
de mis venas
Es en esos momentos
cuando de tan dolida
se me olvida mi nombre
Y necesito
mirarme en los espejos
para recordar mi rostro
Entonces,
por amor a la vida,
me adhiero al destino
de los crédulos,
enderezo mis rodillas
y sorteando el abismo,
redescubro con mis dedos
mis pasadas rutinas,
mis antiguos caminos,
y mis sueños.

MIR

















Despedida

……Y su lengua atravesó mis labios
para que conocieran su blanda esencia
de océano corrupto –


Le di la espalda a su sorpresa
-no haberme presentido,
o quizás sí –
Más tarde le negué mi mirada
- reiterar el rencor en cada gesto –
Creo que sentí la puñalada
en su carne
como si fuera yo todo su cuerpo
Cerré la puerta detrás de mí
Y me adentré en la calle –noche- sola
En ese mismo instante supe
- casi sentía sonar los engranajes -
que sería doloroso abortar el recuerdo
Pero el olvido estaba ahí
Imperturbable
Haciendo de nosotros
probetas de laboratorio
Estudiando la forma de injertarnos
su amarga célula prolífera

MIR



4 comentarios:

Taichiman dijo...

Mirta... leo tus poemas y me debato entre la melancolia y el goce estetico por la belleza con que te expresas. Que corazon mas hermoso¡¡¡. Héctor

Oscar dijo...

Lindas pooiesías,Mirta. Entra a alguno de mis blogs, cuando puedas o quieras. Un saludo desde Mendoza.

Dos Mentes, Idea y Media dijo...

Si me dejas el link, podré
tu perfil está bajo norma de mantenerlo oculto.

MIR

Ángel Saiz dijo...

Las despedidas son tristes, dicen que todo termina, pero lo auténtico siempre permanece.
Un abrazo, Mir