lunes, 5 de septiembre de 2016

Llueve acá. Es noche allí y aquí. Yo te adivino.




Acabo de notar que tenemos un vasto denominador común.
Nos gusta todo lo vinculado a la administración de la polis.
Somos diletantes de lo que huele a cultura.
Venimos de esforzarnos por acumular conocimientos. Tópicos variopintos.  Temas académicos y sociología de masas. Psicología del marginado. Sofía mayúscula. Un grueso mamotreto incluyente de todas las formas de manipulación, personal o mediática, para lograr adeptos y adictos.

Vale. Te admito en mi continente vital  y eso no es moco de pavo.
Creo que tú haces otro tanto desde tu México ancestral y tampoco es algo así de simple.
Todo tiene un precio, ya lo sabes.
Pero para nosotros es lo mismo que la minúscula diferencia entre levantarse o arrastrarse  fuera de la cama.
Te leo. Me lees. Te leo. Me lees. Y así en estricto sentido rectilíneo.

A veces suelo ser tan oscura o críptica como hoy, como en estos garabatos que te dedico para decirte que me importas, que no me resultas para nada ajeno, que te observo y analizo y trato de bosquejarte en un papel inexistente que se empecina en estirarse en  mi mente incongruente.
Porque cuando pienso en ti pierdo últimamente la coherencia sublime con que fui dotada y desciendo a este nivel donde la abstracción impera y se  multiplica como en una feria dadaísta decadente y extemporánea.
Llueve.
También está frío, destemplado.
Ojalá lo entiendas.

MIR

viernes, 22 de julio de 2016

Ámame dentro de estas cuatro paredes.- Autora: Mir Cris Rodríguez Corderí


Ámame dentro de estas cuatro paredes:

                                    Nuestros cuerpos
Una calidez de pichón                             Las palabras que decimos 
                                                                 Las que no
                                    Tu alma, mi alma 

Deja afuera las visitas de cuello almidonado y exigencias de copita de licor y un poco de torta que-hice-esta-mañana; los palitos, las curvas de los números amables ingratos; los pasillos atiborrados de sonrisas sinceras o prostituídas y la gente camuflata o extorvertida en los pasillos. 
Deja afuera el mediodía de los ajenos;  el parasitismo de los aduladores; toda pertenencia inmerecida; todo sentimiento a contramano; el dominio de los teléfonos y las calles-prócer-tal, batalla-tal, presidente-viejo-idiota-por-qué-no-se-va-de-una-buena-  vez.
Quisiera poder mostrarte, aunque en un instante, aunque en un abrir y cerrar de ojos todos mis perfiles a una misma vez, los que conozco y los que no, para que pudieras atraparme materia y no materia, Mirta que casi nunca canta cuando se baña y Mirta mohín, manos pequeñas, pestañas largas-gracias-al-rimmel.
Pero tan solamente Dios y yo soy humana...

domingo, 10 de julio de 2016

Buenos días, tristeza.. Autora: Mir Cris Rodríguez Corderí

Sí.
Tienes razón.
Falta que el farolero venga a encender el alumbrado y la noche tenga luciérnagas propias en las calles desoladas y custodias del descanso.
Falta, además, que tironee yo del cordón que va de mi ombligo a tu ombligo inmaterial, álmico, invisible para  ojos negadores y extraño  al tacto ajeno.
Pero ya lo estoy haciendo.
Para que sientas ese tirón frenético de mis urgencias espirituales que siempre son tan obviamente demandantes.
Sólo falta que alces la voz, estés donde estés, declamando mi nombre, ya sea en sus 5 letras primigenias o en sus 3 de retaguardia.
Y, entonces, cuando los púrpuras sean más nítidos, el salobre del mar sature el aire, los olivares desprendan ese aroma de la nocturnidad propia de montes y valles, los cipreses custodien lo incorruptible y tú y yo sepamos a oscuridad compartida, a sueño entre dos que se sueñan siempre o casi siempre, allí, en ese instante exquisito y único, irrepetible, nos dibujaremos en la imaginación y haremos el amor, nuevamente, como si nunca antes, como si jamás lo hubiéramos hecho y fuera la primera vez.
Luego, que es como decir después, llegaremos adonde la crisálida puja por salir del cascarón y le enseñaremos a volar, mariposa al fin, por mis jardines abiertos a la noche hambrienta de pulsiones vitales y nacimientos a término.
Ah, me olvidaba decirte: te amo.

lunes, 28 de marzo de 2016

Leías tus poemas. Poema breve en imagen. Mir Rodríguez Corderí


Dios titiritero. Poema breve en imagen. Mir Rodríguez Corderí


OSCURIDAD. Poema breve en imagen..Mir Rodríguez Corderí


NO ME DEDIQUES. .Poema breve en imagen. Mir Rodríguez Corderí


PIES. poema breve en imagen.Mir Rodríguez Corderí


PORFÍA. poema breve en imagen.Mir Rodríguez Corderí