lunes, 26 de agosto de 2013

Encuentro de dos iguales



Érase una pequeña oportunidad
Una bifurcación en el sendero
Solitario y mudo  que venía recorriendo
Desde que despedí para siempre
Los frágiles jirones que quedaban
De un ayer condenado por toxicidad

Érase un magnífico ejemplar
Arrogante y fuerte
Temerario y vital
Que me dejó atónita,
Colgando de un cordel estelar,
Cuando lo oí hablando
Mi propio Idioma personal
Extravagante
Lleno de enigmas y espirales
Y que quizás seamos los únicos
Que lo hablamos
Y lo comprendemos

Al mismo tiempo sonaba
Es Caprichoso el azar
Y  se convertía en
Nuestra canción
Porque yo no debía estar ahí
Y él pasaba sin querer pasar

Tan parecidos y para qué
Para sabernos seducir mutuamente
Tocando las teclas precisas
Los enchufes necesarios
Encantamiento tras encantamiento

Tempestuosos y silenciosos
Reservando con recelo
La topografía de nuestros territorios
Sin revelársela a nadie
Para venir a descubrir
Que ambos conocemos  de memoria
Los contornos y confines
Del mundo privado del otro
Lanzados al unísono
Hacia lo apasionante
De traducirnos
De sabernos anticipadamente

Y, entonces, el miedo
Tintineando sus  leds rojos
Porque no estamos acostumbrados
A que nos predigan y nos prevean
Eyectarse uno al norte
Otro al sur
Inmediatamente
Temblorosos de pura impotencia
No sea cosa que el otro se dé cuenta
Que  debe bajarse al luto
Antes que nazcan las lianas
Y nos aten con dependencias
Antes que se evapore el agua
De los canales comunicantes
Y todo sepa a permanencias

A él que sin querer
Pasó por donde no debía
Cuando yo estaba
Donde tampoco debía
Él,  que  no me buscó,
y yo, que  no lo fui a buscar.

Mir Rodríguez Corderí





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miércoles, 21 de agosto de 2013

Puntos suspensivos






Esto de los puntos suspensivos
Ya suena relamido
De tanto que lo han dicho y escrito.
Y ni hablemos del punto final
Ese enfant terrible
De los autoayudadores
Y de mis colegas
Trituradores mentales
Abusadores sinápticos.

Esto de dejar migajas
Para retornar al punto de partida
Tan Hans y Gretel
Tan cuento infantil
Tan inservible.
Mejor a horcajadas
Sentarse con cara de idiota
Sobre el cadáver aún tibio
De los momentos lindos
De la relación y sus principios
De cuando me mirabas
Y te babeabas
Y no había reacción alternativa
Ni sucedáneos.

Estos puntos suspensivos…
No nos sirven
Se incomodan
Ante nosotros
Tan especiales por lo raros
O raros por tan especiales
Que aventamos puntos suspensivos.


Prendiste el ventilador
Y fueron diseminados lejos
Porque lo tuyo es terminar
Es punto final y a otra cosa.
¿Y lo mío?
¿Te has detenido a pensar
En  lo mío?
¿Te has preguntado
Si yo prefiero la coma
O el punto y coma?.

Debe ser una de las pocas veces
Que agradezco tu egoísmo
Ya sabes
Me cuesta decir adiós.
Me asusta cortar
El cordón umbilical.
Pienso en qué harás sin mí
Cuando la vidaqueesdura
Te pida respuestas
De las que careces
Y que yo tengo a montones

Esto de los puntos suspensivos
Por pura empatía
Por obviarte el dolor
De una realidad que no manejas
Y yo siempre tan sobreprotectora
Según tu lastimosa queja
De siempre
Como si pudieras manejarte solo
Como si fueras valiente y audaz
Y seguro y consistente y túmismo

No.
No te necesito.
Yo solita me lamo las heridas
Y olvido rápidamente
Las sílabas con las que te nombré.
Creo que ya lo hice.
Y, por eso,
Sólo por eso
Punto final
Y a otra cosa

Mir Rodríguez Corderí