miércoles, 21 de agosto de 2013

Puntos suspensivos






Esto de los puntos suspensivos
Ya suena relamido
De tanto que lo han dicho y escrito.
Y ni hablemos del punto final
Ese enfant terrible
De los autoayudadores
Y de mis colegas
Trituradores mentales
Abusadores sinápticos.

Esto de dejar migajas
Para retornar al punto de partida
Tan Hans y Gretel
Tan cuento infantil
Tan inservible.
Mejor a horcajadas
Sentarse con cara de idiota
Sobre el cadáver aún tibio
De los momentos lindos
De la relación y sus principios
De cuando me mirabas
Y te babeabas
Y no había reacción alternativa
Ni sucedáneos.

Estos puntos suspensivos…
No nos sirven
Se incomodan
Ante nosotros
Tan especiales por lo raros
O raros por tan especiales
Que aventamos puntos suspensivos.


Prendiste el ventilador
Y fueron diseminados lejos
Porque lo tuyo es terminar
Es punto final y a otra cosa.
¿Y lo mío?
¿Te has detenido a pensar
En  lo mío?
¿Te has preguntado
Si yo prefiero la coma
O el punto y coma?.

Debe ser una de las pocas veces
Que agradezco tu egoísmo
Ya sabes
Me cuesta decir adiós.
Me asusta cortar
El cordón umbilical.
Pienso en qué harás sin mí
Cuando la vidaqueesdura
Te pida respuestas
De las que careces
Y que yo tengo a montones

Esto de los puntos suspensivos
Por pura empatía
Por obviarte el dolor
De una realidad que no manejas
Y yo siempre tan sobreprotectora
Según tu lastimosa queja
De siempre
Como si pudieras manejarte solo
Como si fueras valiente y audaz
Y seguro y consistente y túmismo

No.
No te necesito.
Yo solita me lamo las heridas
Y olvido rápidamente
Las sílabas con las que te nombré.
Creo que ya lo hice.
Y, por eso,
Sólo por eso
Punto final
Y a otra cosa

Mir Rodríguez Corderí


6 comentarios:

Neorrabios@ dijo...

Ja, grande los puntos (de sutura) que unen la gramática y la vida. Gran estrofa final, ¡abrazos transoceánicos!!!!

Pedro Alejandro Iñigo dijo...

Todo encontronazo, por muy deseado acaba provocando rozones y contusiones y mal empezamos si empezamos a contar cuantos tengo, cuanto tienes; esperemos a que curen las heridas y vemos.
Duele empezar por el vertigo de lo desconocido, duele terminar por el recuerdo lubrico de cuando se babeaba, lo mejor es eso de "a otra cosa", autentica voluntad de sanarse cuanto antes de esa enfermedad incurable llamada amor.

Dos Mentes, Idea y Media dijo...

Gracias a Batania porque un comentario de él quiero. Grande.
y a mi querido médicopoetamigo Pedro Iñigo que opina como si todo fuera realidad. Y hace bien, lol.

Fernando Herrera dijo...

Interesante tema; difícil de tratar, por demás y has logrado una aproximación muy digna.
Maravilloso epílogo, por cierto, a mi juicio.
Consideraría modelarlo más en sus párrafos iniciales y revisar algunos signos de puntación que podrían estar ausentes. Abrazos, Fer!

BigBoss dijo...

Inspirado, Mir; Amazona maternal y mujer.

Una rosa roja y un beso en tu manita.

Ángel Saiz dijo...

Un derroche de intensidad que no deja indiferente, las ideas claras y bien expresadas. Abajo las medias tintas, desterremos esos indecisos puntos suspensivos y pongamos punto y final cuando hay que hacerlo.
Un saludo