lunes, 23 de diciembre de 2013

Deseos pedidos al Niño Jesús








Que el Niño Jesús nos ponga curitas en las cicatrices que tardan en secarse.

Que nos arranque las que ya están secas, para no cargar pesos innecesarios.

Que nos afine la conciencia del karma para no volver a cometer los mismos errores.







Que nos alcance la música de las esferas cósmicas que calma, seda, enseña y energiza.
Que nos siembre bien profundo la necesidad de perdonarnos y aceptarnos, así como perdonar y aceptar a otros.


Que nos grabe en el alma la leyenda nunca estás sola o solo.

Que nos indique el camino a seguir, si estamos  en el equivocado.
Que nos ilumine el sendero que caminamos, si es el correcto.



Que nos regale el perdón de todos quienes tienen algo que perdonarnos.




Que nos obsequie PAZ, CARIDAD Y FE.
 


Que inauguremos un  2014 con estas premisas y con la ayuda de estos regalos del Niño nacido un 24 de diciembre de Mujer Virgen.


martes, 17 de diciembre de 2013

ABRAZADOS. Para Mau y Mir. Autora: Mir Rodríguez Corderi














Si Dios me diera toda su omnipotencia por un instante
Te traería en milésimas de segundo  a mi lado.
Porque esta idea de decidir por ti, sin mí, es insultante,
Ya que yo vivo en tu pecho y tú en mi costado.
Si somos dos, dos seremos por siempre.
Para ambos se convirtió en un propósito agobiante.
Fundirnos, compenetrarnos totalmente,
Es nuestra mejor música, un ritmo acompasado.
Corazones abrazados eternamente.
Ven a descansar las noches a mí enlazado.

INMORTALIZADO. Autora: Mir Rodríguez Corderí








Este  haberte inmortalizado en mis letras, con forma de poema, con forma de prosa.

Esta manera  de atraparte, congelarte, dejarte para siempre en todo  escrito mío que te tuvo por sujeto-objeto-causa-fuente-razón-origen. 
Mauricio, hijo de Agres.
 
Yaces ahí, de frente o de perfil, de cúbito dorsal, espíritu encerrado en la materia de tu bello cuerpo, tan maltratado por ti de tanto esforzarte en el cumplimiento de tus metas. Tan cuidado por mí desde la magia del unicornio.


Has quedado estampado en los pergaminos donde vuelco mi alma poética, como inspiración excelsa, como muso único y sempiterno.

Allí estás para mí por toda la eternidad.




domingo, 10 de noviembre de 2013

El efecto película (cuento) autora: Mir Rodríguez Corderí






La maleta seguía a medio llenar.

Una lista hecha a último momento, miraba el techo  desde la poca ropa que había llegado a guardar dentro de la misma.

Había tenido que parar obligada por una desazón que súbitamente la invadió, sin razón alguna, al menos no una de la que fuera consciente.

Sentada frente a las puertas espejadas del placard, se miraba atentamente, cm a cm, de los pies a la cabeza, desde hacía casi media hora.
Era llamativa la falta de pensamientos, la ola interminable que sus ojos iban dibujando en el espejo al observarse. Sólo neblina blanca en su mente, un nirvana espontáneo.

Marismas.
Algas con olor a algas.
Miasmas.
Musgos con olor a musgos.

Una visión que confundió al comienzo con una alucinación: atravesar los espejos, entrar en un espacio abierto, cielo, mar, rocas con líquenes, cuevas, hileras zigzagueantes como culebras de espuma con yodo, salitre…gaviotas.

Ningún cuerpo sólido atraviesa espejos, se dijo Martina, que no en balde era una de las estudiosas de fenómenos anómalos, tales como agujeros negros, dimensiones, mundos paralelos. Internacionalmente  conocida y reconocida.

Esto es inter-dimensional y se ha abierto una línea de tiempo justo cuando miraba fijamente el placard. Ahora entiendo ese decaimiento generalizado de mi estado de ánimo –pensó.

Con curiosidad de grado superlativo se acercó a la primera cueva y entró. El camino de acceso daba recodos a izquierda y derecha, sucesivamente, cada metro, metro y medio.

Una luz ligeramente azulada impedía que la oscuridad se hiciera del interior de la cueva. Parecía brotar de las paredes y por momentos del techo.

Sintió un olor a comida  y se dio cuenta que estaba muerta de hambre. ¿Estoy proyectando?-se preguntó. Pero justo en ese instante entraba a una amplia estancia que reproducía detalle por detalla la cocina-comedor de la casa de sus padres. 
Una señora que revolvía un guiso sobre el fuego le dijo: Martina, siéntate a la mesa que ya te sirvo.
La voz de su madre la hizo estremecer y no le faltó mucho más para constatar que era ella cuando se dio vuelta acercando la olla a la mesa.

-Mamá- atinó a decir.

Por primera vez pudo comprobar cómo se “siente el tiempo” en esa clase de fenómenos. Oleadas de ternura se dejaban percibir mientras se visualizaban ráfagas de neblina color sepia girando ora en espiral ora en círculos cerrados, envolviéndolo todo.

¡Ya llegué! Dijo la voz masculina amada.

-Papá- exclamó Martina.

Y no tuvo necesidad de darse vuelta que él ya se agachaba para besarle la mejilla.

Se sentó frente a ella y comenzó a comer con ganas, sin dejar de reconocer que su esposa cocinaba como una diosa. Papá…siempre tan romántico y agradecido.

La tarde pasó en un abrir y cerrar de ojos.
Jugando al truco con papá.
Viendo el noticiero  en la televisión con los dos.
Haciendo luego los crucigramas los tres, mientras se escuchaba el Concierto de Grieg, el preferido de mamá.

Pudo comprobar el efecto película que tanto había estudiado, de atrás para delante: todos los acontecimientos de su vida desde el nacimiento hasta…que papá le dijo: en un momento estarás frente al espejo, mirándote fijamente y con la mente en blanco. Debes decidir ahora. No hay tiempo. Son milésimas de segundo.

Martina se levantó, bajo la mirada tierna de su madre, se acercó a su padre y lo besó  en la frente
-Me quedo- se oyó decir.-

¿Sabes papi? Deben ser círculos concéntricos de tiempo-espacio simultáneos y nuestra materia debe ser una ilusión de los sentidos, por eso se sutiliza y pasa de uno a otro, bajo rigurosas circunstancias como, por ejemplo...

Su padre le tapó la boca para silenciarla.

Fue allí que pudo verse retrospectivamente sentada en la cama, la maleta a medio hacer, mirando fijamente los espejos del guardarropa.

En su mano derecha había un revólver.

En sus ojos una clara determinación.









sábado, 9 de noviembre de 2013

Adiós, dualidades. Autora: Mir Rodríguez Corderí

      



Exhumada de la tierra de las soledades

Henchida de preguntas inconclusas

Cual vainas que se resisten a explotar semillas

Todavía cubierta por  nebulosidades

Reaparecí en la vida de sol y de lunas.

Donde el rocío pasa tarjeta con las auroras

Y una desmenuza las dudas más sencillas

Bajo una azarosa amenaza  de lluvias.


Llevo un inventario de  inequidades

Tanto  las propias como  las recibidas

Para lavar cada una de mis  culpas.

Llenaré con un amor único mis oquedades

Olvidaré las últimas horas vividas

Me dedicaré con fervor y por entero

a esa otra mitad que eres y conjugas.

Y le diré adiós definitivo a mis dualidades.


viernes, 11 de octubre de 2013

POEMA PARA TI, por Mir Rodríguez Corderí

*

Quizás por que has sido prometido
Poema que recién tiene dos líneas
A  alguien que por mí es muy querido
Es que tiembla mi mano y yo con ella.

Cómo confesar  que he concebido
De modo pausado y reverente
De este hombre que me es tan conocido
Una imagen única, excluyente.

Cómo expresar el impulso posesivo
Que me hace abrevar en sus palabras
El mejor modelo discursivo
Y el gesto seductor en sus miradas.

Si debiera convertir lo emotivo
De intangible a concreto, ciertamente

Este hombre sería el elegido
¿Qué siento adoración?,  probablemente.

Es cálido, veraz, comprometido,
Seguro, protector,  inteligente
A veces pretende parecer frio
Racional, agudo, intransigente
Pero para mí, ya te lo he dicho,
Su imagen es única, excluyente
Con nadie jamás lo he compartido
Está en mi corazón, está en mi mente
Poema, porque a él vas dirigido
Espero que le agrades,  simplemente.



*Pintor Pedro Cabrera

viernes, 27 de septiembre de 2013

Mi poesía es eso




¿Por qué la poesía?
Quizás porque a menudo 
me siento pequeñita
y asombro tras asombro
al mundo redescubro,
lo vuelco en mis papeles,
lo aliso, lo sacudo,
lo trueco en balbuceo.

A veces, tengo miedo
entonces me recluyo 
para amasar el cieno
y darle vida en soplos
a humanos sin costillas.
Me siento menos sola
al convertir en verso
mi realidad de un día.

Entonces, te pregunto
qué otro perfil debiera
tener la poesía 
más que decir lo nuestro,
más que contar el luto
que nos viste la vida
cuando nace una pena
o borronear recuerdos,
menudas alegrías,
lo simple, lo absoluto.

Mi poesía es eso,
mis hechos, mis anhelos,
lo poco en lo que dudo
aquello en lo que creo.

Mir Rodríguez Corderí

martes, 24 de septiembre de 2013

ENOJOSA DIVERSIDAD





Lamento que no veas la esencia en lo diverso
Es tu problema y tu prerrogativa
Lo cierto es que no busco en ti un converso
Ni me influyen tu loa o tu diatriba

Te sientes tan omnipotente al mensurarme
al observarme en tu improvisado laboratorio
que intento que me encuentres al buscarme
Y no ser para ti un simple juego de avalorio 

No veo tu perfil como prospecto, ¿psicólogo tenaz?
Eso es muy cierto
El miedo sólo invade al incapaz
de ver en lo concreto
la huella inmensurable del rapaz
que saboreó el decreto

El porqué te obnubila
el para qué te ciega
Yo seguiré  meditando
mientras viva
Tu seguirás negando
mientras mueras

sábado, 21 de septiembre de 2013

De crisálida a mariposa gracias a tu arte





Y llegó la potencia en acto, y con ese brusco ademán proteico ¡¡¡convirtió a la crisálida en mariposa!!!

Mi alma ha quedado atrapada en las redes de tu telaraña y destilo imaginación como si destilara aguardiente (agua que arde, agua y fuego, inicio de la vida solar, el sol saliendo de los océanos  parturientos, el agua que anida en los pulmones debe expelerse por medio del calor del aliento de vida, expulsión y nacimiento, nacer y respirar...)

Mariposa soy gracias a tu arte

Mi imago es menor que mi larva, pero a través de tu mano creadora es tan inmensa que necesita varios ambientes, varios metros cuadrados para habitar.

Eres parte de mi moira y parte de mi hybris.

Renaces conmigo de nuestras cenizas.

Me pongo de rodillas ante ti.

Levanto mi mano izquierda y te doy a Pandora metida en una caja.

Extiendo mi mano derecha y te regalo una lágrima de Isis.

Hace tanto que te espero que me sorprende verte aquí.

Soy Psique y te intento.

Soy Afrodita y te tiento.

Soy Sémele ante tu verdadera imagen , Zeus, muero feliz porque te vi tal cual eres!!!


Mir

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Pleamares de plenitud (poema) por Mir Rodríguez Corderí





He notado que cuando nos faltamos
Algunos días –vacíos por cierto-
Exentos por ello de completud
Descubrimos  ni bien regresamos
Una onda escalar en el cuerpo
Con pleamares de plenitud.
De nuestra piel erizada pasamos
A un viaje con destino incierto
A vuelos de alondra en altitud
Sonoras  cintas de lluvia escuchamos
Ofrecernos un bello concierto
Que nos eleva a la excelsitud
He notado que cuando nos faltamos
Hay siempre un portal entreabierto
Que nos abre paso  a la magnitud
Donde en el alma nos solazamos
De habernos así descubierto
En medio de la astral  infinitud

viernes, 13 de septiembre de 2013

RIOS DE LAVA (poema)


Por Mir Rodríguez Corderí



Los escenarios del desencuentro
Tan parecidos
A los paisajes  del malentendido
Y a la cosmética de la incomprensión
Se desplegaron ante sus ojos
Sin que ella pudiera hacer nada.

Había intentado explicarse,
Defenderse,
Pero su voz fue encubierta
Por las babas enceguecidas
De la furia desbordada
Por un malherido amor propio
Que se alzó como muralla de Jericó
A sabiendas
Que ella carecía de trompetas demoledoras.

Aterida
Acurrucada
Asombrada
Veía surgir las palabras de él
Con el sello del rencor
Que originan las ofensas
Aún las que no tienen causa.
Porque no nacieron
Con esa forma
Ni bajo ese molde.

Ríos de lava chorreaban
Por su espina dorsal
Quemando a su paso
Las rosas blancas
Mágicamente nacidas en los bordes,
Los nidos de golondrinas
Asidos a la cumbre,
Los piecitos del amor  recién nacido
Tan rosados y tersos.

Una mudez subterránea
Le apretó la garganta
Y le contrajo los dedos.
Entonces, con claridad de amanecer
Supo que la palabra escrita
Le estaba vedada
Porque el silencio tiene esas garras
Que despedazan sin advertencia
Ni arrepentimientos.
Recatada y mustia
Acalló los reales motivos
Echó un manto de luto
Sobre su verdad
Y secó todo vestigio de llanto
De su rostro  y de su alma
Con el mero pasar de las horas

Al día siguiente
Abrió sus ventanas al sol
Con esperanza renovada
Las realidades siempre salen a la luz
Se dijo
Y se puso a aguardar

Una ilusión estrenada
Con la aurora
Se fue deshilachando
En la tarde
Como un collar de perlas
Cuyo hilo se ha roto
Entrada ya la noche
No quedaban rastros
De ella.
Clausuró sus ojos
Con una duda obesa
Que comía renacuajos
De la ciénaga
Que insólitamente
Yacía a los pies de su cama