lunes, 16 de febrero de 2009

El acoso moral, el maltrato psicológico en la vida cotidiana

ACOSO MORAL...VIOLENCIA PERVERSA
Para la psiquiatra y terapeuta francesa Marie-France Hirigoyen, existe la posibilidad de destruir a alguien sólo con palabras, miradas, mentiras, humillaciones o insinuaciones, un proceso de maltrato psicológico en el que un individuo puede conseguir hacer pedazos a otro. Es a lo que denomina violencia perversa o acoso moral. El acoso moral propiamente dicho se desarrolla en dos fases: la primera es la fase de seducción perversa por parte del agresor, que tiene la finalidad de desestabilizar a la víctima, de conseguir que pierda progresivamente la confianza en sí misma y en los demás; y la otra, es la fase de violencia manifiesta.

El primer acto del depredador siempre consiste en paralizar a su víctima para que no se pueda defender. Pretende mantener al otro en una relación de dependencia o incluso de propiedad para demostrarse a sí mismo su omnipotencia. La víctima, inmersa en la duda y en la culpabilidad, no es capaz de reaccionar.

Todos estos son una serie de comportamientos deliberados del agresor destinados a desencadenar la ansiedad de la víctima, lo que provoca en ella una actitud defensiva, que, a su vez, genera nuevas agresiones.

La estrategia perversa no aspira a destruir al otro inmediatamente; prefiere someterlo poco a poco y mantenerlo a disposición. Lo importante es conservar el poder y controlar. Intenta, de alguna manera, hacer creer que el vínculo de dependencia del otro en relación con él es irremplazable y que es el otro quién lo solicita.

(Al anular las capacidades defensivas y el sentido crítico del agredido, se elimina toda posibilidad de que éste se pueda rebelar. Éste es el caso de todas las situaciones en las que un individuo ejerce una influencia exagerada y abusiva sobre otro, sin que éste último se de cuenta de ello).

El término de "perversidad" la mayoría de las veces se reserva para actos de gran crueldad, como es el daño que ocasionan los asesinos en serie. En todo caso se trata de "depredación" , es decir, acto que consiste en apropiarse de la vida. Esta perversidad no proviene de un trastorno psiquiátrico, sino de una fría racionalidad que se combina con la incapacidad de considerar a los demás como seres humanos.

El acosador utiliza una serie de métodos para desestabilizar al otro, como por ejemplo: burlarse de sus convicciones, ideas o gustos; ridiculizarlo en público; dejar de dirigirle la palabra; ofenderlo delante de los demás; privarlo de cualquier posibilidad de expresarse; mofarse de sus con sus puntos débiles; hacer alusiones desagradables, sin llegar a aclararlas nunca; poner en tela de juicio sus capacidades de juicio y decisión, etc...

La agresión propiamente dicha es constante  se lleva a cabo sin hacer ruido, mediante alusiones e insinuaciones, sin que podamos decir en qué momento ha comenzado ni tampoco si se trata realmente de una agresión. Se presenta continuamente y en forma de pequeños toques que se dan todos los días o varias veces a la semana, durante meses e incluso años. Basta que la víctima revele sus debilidades para que el perverso las explote inmediatamente contra ella.

El mensaje de un perverso siempre es voluntariamente vago e impreciso y genera confusión. Son precisamente estas técnicas indirectas las que desconciertan al interlocutor y hacen que éste tenga dudas sobre la realidad de lo que acaba de ocurrir.

(En la pareja, sembrar la duda mediante alusiones, o guardar silencio sobre ciertos asuntos, es una hábil manera de atormentar al compañero, de reforzar su dependencia y de cultivar sus celos. Lo que pretende es paralizar a la pareja colocándola en una posición de confusión y de incertidumbre. Esto le libra de comprometerse en una relación que le da miedo).
Un verdadero perverso no suelta jamás su presa. Está persuadido de que tiene razón, y no tiene escrúpulos ni remordimientos. No suele alzar la voz, ni siquiera en los intercambios más violentos; deja que el otro se irrite solo para luego acusarlo de que la agresión va contra él y no al contrario, lo cual no puede hacer otra cosa que desconcertar: "Desde luego, ¡no eres más que un histérico que no para de gritar!".

Otro procedimiento perverso consiste en nombrar las intenciones del otro, o en adivinar sus pensamientos ocultos, con lo que el agresor da a entender que conoce mejor que la víctima lo que esta piensa. (El interlocutor no debería tener en cuenta ningún mensaje que no se formule explícitamente, por mucho que se trasluzca. Puesto que no hay un rastro objetivo, el mensaje no existe).

Pero sin duda, el arte en el que el perverso destaca por excelencia es el de enfrentar a unas personas con otras, el de provocar rivalidades y celos. Esto lo puede conseguir mediante esas alusiones que siembran la duda, mediante mentiras que colocan a las personas en posiciones enfrentadas, o simplemente hace correr rumores que, de una manera imperceptible, herirán a la víctima sin que ésta pueda identificar su origen.

La fase de odio o violencia, empieza con toda claridad cuando la víctima reacciona e intenta obrar en tanto que sujeto y recuperar un poco de libertad. A partir de este momento abundarán los golpes bajos y las ofensas, así como las palabras que rebajan, que humillan y que convierten en burla todo lo que pueda ser propio de la víctima. Esta armadura de sarcasmo protege al perverso de lo que más teme: la comunicación.

Por otro lado. el perverso puede intentar que su víctima actúe contra él para poder acusarla de "malvada". Lo importante siempre es que la víctima parezca responsable de lo que ocurre. Ésta al principio se justifica, y luego se da cuenta de que cuanto más se justifica, más culpable parece. (La víctima ideal es una persona escrupulosa que tiene una tendencia natural a culpabilizarse).

La manipulación funciona tanto mejor cuanto que el agresor es una persona que cuenta de antemano con la confianza de la otra persona. Mediante un sentimiento similar al de la protección maternal, ésta considera que tiene que ayudarlo porque es la única que comprende.

Durante la fase de dominio, los dos protagonistas adoptan sin darse cuenta una actitud de renuncia que evita el conflicto: el agresor ataca con pequeños toques indirectos que desestabilizan al agredido sin provocar abiertamente un conflicto; la víctima renuncia igualmente y se somete, pues teme que un conflicto pueda implicar una ruptura. Percibe que no hay negociación posible con su agresor, y que éste no cederá, y prefiere comprometerse a afrontar la amenaza de la separación.

La víctima se convierte en un chivo expiatorio responsable de todos sus males. A primera vista, lo que sorprende es el modo en que éstas aceptan su suerte.

Muchas veces la gente se imagina que la víctima consiente tácitamente o que es cómplice, conscientemente o no, de la agresión que recibe. Pero decir que es cómplice no tiene sentido, en la medida que ésta, por efecto del dominio, no dispone de los medios psíquicos para actuar de otro modo, está paralizada.

El error esencial de la víctima estriba en no ser desconfiada, en no considerar los mensajes violentos no verbales. No sabe traducir los mensajes y acepta lo que se le dice al pie de la letra. Para el perverso, la excusa es fácil "La trato así porque así es como le gusta que la trate".

El agredido piensa que si actúa con paciencia, el otro cambiará. No renuncia porque es incapaz de imaginar que no hay nada que hacer y que es inútil esperar algún cambio. Por lo demás, si abandona a su compañero, se sentirá culpable.

Las víctimas parecen ingenuas y crédulas; como no se pueden imaginar que el otro es un destructor, intentan encontrar explicaciones lógicas y procuran deshacer los entuertos.

Frente a un ataque perverso, algunas personas se muestran primero comprensivas, intentan adaptarse: comprenden o perdonan porque aman o admiran.

Si aceptan la sumisión, la relación se instala en esta modalidad de una forma definitiva
: la víctima se encuentra cada vez más apagada o deprimida y el agresor es cada vez más dominante y se siente cada vez más seguro de su poder.

El establecimiento del dominio sume a las víctimas en la confusión: o no se atreven a quejarse o no saben hacerlo. Éstas describen un verdadero empobrecimiento, una anulación parcial de sus facultades y una amputación de su vitalidad y de su espontaneidad. Aunque sientan que son objeto de una injusticia, su confusión es tan grande que no tienen ninguna posibilidad de reaccionar.

A la hora de afrontar lo que les pasa, las víctimas se sienten solas. ¿Cómo hablar de ello a personas ajenas a la situación? ¿Cómo describir una mirada cargada de odio o una violencia que tan sólo aparece en lo que se sobreentiende y en lo que se silencia?
El choque tiene lugar cuando uno toma conciencia de la agresión: se sienten desamparadas y heridas, todo se desmorona. Se instala un estado de ansiedad permanente.

Tras un determinado tipo de evolución del conflicto, se producen fenómenos de fobia recíproca: la visión de la persona odiada provoca una rabia fría en el agresor; la visión del perseguidor desencadena el miedo de la víctima. Se trata de reflejos condicionados, uno agresivo y el otro defensivo. El miedo conduce a la víctima a comportarse patológicamente, algo que el agresor utilizará más adelante como una coartada para justificar retroactivamente su agresión.

Para el perverso, el mayor fracaso es el de no conseguir atraer a los demás al registro de la violencia. Su vida consiste en buscar su propio reflejo en la mirada de los demás. El otro no existe en tanto que individuo, sino solamente como espejo.

Este tipo de perversos son considerados como psicóticos sin síntomas, que encuentran su equilibrio al descargar sobre otro el dolor que no sienten y las contradicciones internas que se niegan a percibir. Presentan una ausencia total de interés y de empatía por los demás, pero desean que los demás se interesen por ellos. Para aceptarse a sí mismos tienen que vencer y destruir a alguien al tiempo que se sienten superiores. Disfrutan con el sufrimiento de los demás y para afirmarse tienen que destruir.

Lo que el perverso envidia por encima de todo es la vida de los demás. Envidia los éxitos ajenos, que le hacen afrontar su propia sensación de fracaso.

Para vencer a este tipo de personajes, es prácticamente imposible. En todo caso, la víctima debe analizar el problema "fríamente", dejando de lado la cuestión de culpabilidad. Para ello debe abandonar su ideal de tolerancia absoluta y reconocer que alguien a quien ama presenta un trastorno de personalidad que resulta peligroso para ella y que debe protegerse.
Una de las reglas esenciales que debemos cumplir cuando nos acosa un perverso moral, es dejar de justificarnos. Todas las cosas que hagamos o digamos se pueden volver en contra nuestra.
Al principio, cualquier cambio de actitud tenderá a provocar un aumento de las agresiones y de las provocaciones. El perverso, tratará siempre de culpabilizarnos todavía más...

MAS INFORMACIÓN:

"EL ACOSO MORAL, EL MALTRATO PSICOLÓGICO EN LA VIDA COTIDIANA"
Marie-France HirigoyenEdiciones Paidós

26 comentarios:

Abril Lech dijo...

Excelente artículo.
Estas relaciones impactan por lo sutiles y perseverantes. Son desvastadoras para la victima, que aún logrando salir de la órbita del psicótico tarda años en recuperar su autoestima.

Germinal Valiente dijo...

Es verdad que en la vida te topas con gente más pesada de la cuenta, pero creo que este artículo es una chorrada.

Todos hemos sido maltratadores sicológicos cuando discutimos, ¿no? porque todos intentamos seducir al contrario, nos alteramos cuando atenta de lleno contra nuestros dogmas, creemos que tenemos la razón... etc...

Creo que este artículo es una tergiversación de las relaciones humanas para hacernos creer que todos estamos locos.

Lo que hay que hacer es relajarse un poco y tratar a los demás con un poco más de tolerancia. No hace falta estudiar mucho para llegar a esa conclusión.

Germinal Valiente dijo...

Con el comentario anterior no quiero decir que no haya gente que lleve al límite el dogmatismo y la agresividad... Pero ahí ya entramos en la patología o, sencillamente, en el perfil del "insoportable" más que en el perfil del acosador.

Anónimo dijo...

Cuando alguien que ha sufrido durante demasiados años y que continua haciéndolo, ahora en la forma de odio declarado y humillaciones constantes, este árticulo no es una chorrada.
Cuando, después de años de sentirte enferma, insegura, depresiva, ansiosa; descubres cuál es la causa. Si, después de asimilar este hecho decides (tras muchos episodios de dudas) poner fin a la situación. Si la haces pública , sacándola de la esfera de "lo privado", la persona que fue tu esposo durante más de 30 años, el padre de tus 5 hijos, ...se quita la máscara y "va a por ti" Ofensas, oprobio, comentarios sobre tu sexualidad (lesbiana, frígida etc...)a tus hijos, familiares, amigos y a tí misma, constantemente. A lo que añade: cancelación de cualquier acceso a la economía ( pues inocentemente, nunca hubieras pensado que podría despojarte de todo) .
Y si quieren, podemos seguir.
No. No son chorradas.
Y yo estoy en ello, en la lucha por salir de ésto con unas heridas que puedan ser curadas. Pero, a veces, me vengo abajo y el llanto y la desesperanza se apoderan de mi.
No son chorradas, se lo aseguro.

Rosa

Anónimo dijo...

Es un oasis, encontrarle respuesta a lo que me sucede. Lo que más me ha creado conflicto es descubrirle en sus múltiples mentiras. De las grandes y graves, la primera la negó, al dia siguiente la justificó, al siguiente lloró para que no le descubriera públicamente.
La segunda lo negó, y pasados dos años lo aceptó de la manera más cínica. La tercera siempre existió y yo con mis sospechas me hacía acreedora de sus manipulaciones.
En todo el artículo se describe exactamente a mi pareja, excepto porque ésta persona si grita y dice incoherencias, para luego hacerse la víctima. Me dí cuenta de que yo estaba mal cuando sentí profundo miedo y en una de tantas discusiones lloré como nunca en mi vida como cuando has sufrido la pérdida de alguien muy escial...cuando te has perdido a ti misma.
Gracias por abrirme los ojos, ustedes son mis terapeutas. Gracias.

Anónimo dijo...

Una persona así, vaya que es depredadora. La diferencia entre los animales y los humanos es que nosotros les damos las armas para que nos ataquen. Encontré algo interesante al vivir con alguien así, aunque peligroso si no se conserva conciencia de lo que se hace y por otra parte a mi me creo culpabilidad, pues yo no mentía hasta que caí en el juego. Al comportarme como él lo hacía y por tan solo un par de meses me convertí en la depredadora. Aprendí que no es mi esencia, que detesto el acoso moral, que cualquiera puede hacerlo, incluso la víctima, y que ésta puede ser incluso, peor que el depredador primario. Me salí del juego con heridas aún más profundas, haber dañado a quien tanto amaba. Sin embargo, al instante él se recuperó y como si fuera robocop, continuó un ataque más preciso, justo a la llaga sangrante de la culpabilidad, consiguiendo mi ansiedad y sumisión. Algo de lo que estoy segura...ninguna de las partes se ama y mucho menos ama a la otra parte. Me encuentro en recuperación, pero tomando en cuenta que las mentiras deben descubrirse públicamente...me falta un camino por recorrer. Tomar fuerza,asumir responsalibidades y hablar en el momento preciso.

Anónimo dijo...

El perfil de la persona con quien dormía, es el del artículo. Cuando caía en contradicciones se lo decía y me respondía calificándose.. entonces estoy loco, soy inhumano, estúpido, etcc.
Claro que yo trataba de consolarlo para recibir a cambio desprecios y humillaciones, amenazas de abandonarme, etc. Cuando me di cuenta de su manipuleo, comencé a buscarle más respuestas a su comportamiento. Al menos una de sus exparejas que aún tiene comunicación con él, está sumida en la depresión. Mi carácter ha cambiado, no soy la misma y a decir por mi familia, mi alegría dejó de existir para solo reir cuando y como él quisiera y con las tonterías que él contara.
Todo fué tan sutil y seductor, con el sexo como maquinaria silenciosa de un preciso reloj suizo. Cuando me dí cuenta, ya habían sucedido más de 20 discusiones fuertes, sin golpes físicos, pero si, largos períodos de silencio, de desprecios y luego de acoso cuando yo ya creia todo perdido y la paz comenzaba de nuevo a llenar mi vida...otra vez a lo mismo. Hasta que el sexo también perdió sentido y gracia. Gracias a eso y a la oportuna intervención de lecturas de acoso moral, he podido iniciar por otro camino, con la sombra de él detrás.
A veces me pregunto cuando se irá para siempre de mi vida. Pero aclaro, cuando lo vi a punto de morir por un ataque respiratorio, hice todo lo que tenía que hacer para salvarle la vida. Una vez recuperado del pánico de verse casi muerto, a vuelto a lo mismo, pero más refinado, mas perverso. La gente así, no cambia para bien, solo se perfecciona. Aún así he preferido alejarme y poner tierra de por medio antes que seguirme envenenando con una relación tóxica.

Anónimo dijo...

Germinal Valiente como se demuestra en sus blogs cutres y conspiranocios es pirao mental de primera, de Sevilla.

La medicación para sus paranoias y mentiras le sentaría bien, aunque yo creo que estaríia mejor en un centro psiquiátrico.

Anónimo dijo...

Germinal Valiente. esté tarado sevillano está denunciado por difamaciones y amenazas en internet desde su blog contra inocentes que han caído en su visión anarquista y conspiranoica de la existencia.

Es carne de trullo.

maica dijo...

hola yo también he sido víctima de todo esto y me apetecia mucho hacer un comentario, porque a mi me ha ayudado mucho leer este artículo para darme cuenta que en verdad eso era lo que me había pasado a mi. fue muy duro leerlo, reconocer una cosa así..... pero es que es tal cual ha sido mi vida mas de 15 años de matrimonio siendo víctima de un tirano. Siempre me había sentido culpable de lo que me pasaba y no es cierto el malo era él, todo lo que hacia o decía que siempre era utilizado en mi contra era verdad, descubrirlo ha sido terrible! pro por otra parte ver como alguien pone palabras a mi situación que ni yo misma sabía encontrar ha sido un alivio... ver que no es anormal lo que me pasaba que hay más personas que pasan por lo mismo me ha hecho sentirme comprendida. he llorado tanto... cuanto sufrimiento, para nada, porque amar a alguien que nunca te ha querido ni te va a querer porque no tiene capacidad de amar, porque esperar que valore algo de tu persona si tu no eres persona para él... solo eres su alimento, de tu sufrimiento saca sus fuerzas para vivir, para sentirse alguien por que al fin y al cavo no son nadie, solo malos! hace tres meses que me separé, me costó muchísimo tomar la decisión hasta que era un zombi no tenia energia estaba muriendome... después de tomar la decisión un año para hacer que se fuera de casa, no podía conseguirlo y tube que presentar una denuncia al juzgado no de malos tratos(por mis hijos, y por lo humillante que era para mi)sino de separación. le citarón en el juzgado y no tubo más remedio que acudir todo eso viviendo en la misma casa, os podeis imaginar que situación... por fin llego la sentencia y le obligarón a abandonar la casa muy a su pesar tubo que irse, ahora estoy en espera de un segundo juicio para el divorcio y para conseguir que me de algo de todo lo que hemos construido en nuestro matrimonio. el es una persona adinerada y me dejó sin nada, sin un euro todo estaba a su nombre y como os podeis imaginar para el todo es suyo. espero que la justicia sea justa, porque es el único medio que he tenido y que tengo para acabar con todo mi pasado. pedir ayuda, no tengais miedo, yo tenía muchísimo estaba paralizada . un juez es la única persona que puede mandar sobre ellos. ahora vivo mucho más tranquila, pero el daño esta hecho, la herida es muy profunda y ostará mucho que se cure. pero ya me he liberado de él, la única manera de empezar a salir de todo esto es que salga de vuestras vidas cuanto antes. pero cuidado yo lo he apartado pero anda suelto buscando otra víctima a quién hacerle lo mismo. Es terrible

Georgina Guillén ServeisGestióCultural dijo...

las que hemos sido víctimas de enfermos maltratadores sabemos que este libro no es una chorrada...como dice el pobre Germinal (que aun se chupa el dedo el pobre...o vete tu a saber...). Caer en manos de un maltratador psicológico es una desgracia, ya que van destapándose con el tiempo, te manipulan, te anulan y te montan todo tipo de artimañas para ser tu "amo y señor"...esto cada vez con más violencia verbal, claro está...un horror por el que podemos pasar todos y del que deberíamos salir lo antes posible...para recuperarnos y ver que nada era nuestra culpa, sinó que estas personas cargan a los demás con sus traumas y locuras no resueltas...huye y nos mires atrás!

Anónimo dijo...

Tengo 35 años y la verdad que quisiera poder ayudar a mi madre que tiene 61 a salir de ese ambiente. No quiere hacer terapia, se niega, pero sigue haciendo lo mismo desde que tengo uso de razón. SOy la mayor de 3 hermanos y siempre trataba de protegerlos. La violencia no solo fue verbal, hoy si lo es, sino que han tenido algunos encontronazos físicos por parte de mi papá. Cuando yo veía que él la sacudía de los brazos y ella asustada se paralizaba (ésto lo recuerdo desde que tenía 5 años) yo gritaba. Si, gritaba a lo loca. Y todo terminaba porque "la nena se pone nerviosa". La nena siempre se ponía nerviosa, la nena grita mucho, la nena, la nena... hoy como les cuento, la nena tiene 35 años y por suerte a mis hermanos no los afectó tanto como a mi, al punto de no ir a bailar un sábado si mis hermanos salían para que no terminara todo en tragedia. Me costó y me cuesta mucho de mi vida personal. Hoy la nena no grita. Hoy mamá habla mal de papá pero no quiere ir a un psicólogo y yo ya no quiero escuchar lo que años escuché. Hoy yo ya no quiero ver a papá denigrar a mamá con una burla en una reunión llena de gente. Mamá es abogada, trabaja todo el día y si fuera por volver a casa trabajaría otro turno mas. Mi viejo está todo el día en casa practicamente enfrente de la PC. Y por cuestiones personales (separacion con el papá de mis hijos) volvi con mis 2 hijos a "la casa de mi papá" como él dice. Pero hoy tengo a una pareja que me acompaña y con la cual tenemos pensado irnos a vivir juntos. Pero yo quiero ayudar a mi mamá. Yo alquilo un departamento y me voy con todo el dolor de mi alma sintiendo que mi mamá se queda sola con mi papá, pero yo tengo que hacer mi vida, quiero rehacerla. Ya fracasé, ahora me toca a mi, pero me apena mucho dejarla. Qué me pueden recomendar? Cómo puedo ayudarla? Muchas gracias y muy bueno el artículo y comentarios de mujeres que han pasado por esto. Gracias

Anónimo dijo...

Exacto no hace falta ser muy inteligente para saber que hay gente Muy mal,el articulo esta genial pero escaso al final .que tendra que ver disvutir,gritar,etc com pegar,acosar matar....Lo qe si me parece hipocrita es tu comrntario

Anónimo dijo...

Y que perfil tiene para ti um asesino,jugueton ??? Anda Ya ... da pena leer tus comentários

Anónimo dijo...

Germinal Valiente,
Dos opciones

Opcion 1- Has tenido suerte en la vida y no te las has tenido que ver con un personaje de esta calaña. Yo he tenido un padre asi y que despues de no lograr destruirme y anularme como persona la ha emprendido con mi madre.

Opcion 2. Tu comentario demuestra que o tienes autocritica ni empatia, asi que eres problablemente el perfil que describe el articulo,

Mercedes dijo...

Doy gracias a Dios, el haber leído este articulo. Fué realmente triste aceptar que la persona que amé por casi 15 años y todavia lo sigo haciendo? Jamás te amó, ha sido triste el darme cuenta despues de haberle dado el hijo que tanto anhelaba y que hoy tiene tres años. Pero a la vez ha sido un gran alivio el conocer que lo que estaba viviendo no era locura mía. Me he vivido hechando culpas de que lo nuestro no haya funcionado, de que la "histérica" era yo. De que si mi hijo hoy no tenía una familia "normal" era por mi culpa. Sólo quien ha amado y convivido con una persona así sabe a lo que me refiero.

MERCEDES dijo...

si vos estas leyendo éste comentario y estas siendo victima de éste tipo de maltrato. quiero decirte que CREAS desde hoy. Que SOS IMPORTANTE, QUE TE MERECES QUE TE AMEN, y alguien que no te respeta logicamente no lo hace. NO TENGAS MIEDO, SE PUEDE. NO PERMITAS QUE DESTRUYA TU ESCENCIA, LO QUE SOS.hACELO POR VOS...POR TUS HIJOS...VAS A VER QUE MAÑANA VAS A VOLVER A SONREIR. TODO DEPENDE DE VOS. DEMOSTRÁ UNA VEZ MAS QUE SOS MAS PERSONA Y QUE TENES ALGO QUE LAMENTABLEMENTE EL O ELLA JAMAS TENDRÍA: LA CAPACIDAD DE AMAR.

Dos Mentes, Idea y Media dijo...

Mercedes, querida, tus palabras me siembran una luz de esperanza. Este escrito tenía la finalidad de ayudar a quienes sufren este tipo de influencia patológica por personas amadas o supuestamente amadas
Me ennoblece que en tí hayan sembrado la fuerza suficiente y el conocimiento necesario
MIR

Gentle Job dijo...

Felicidades por el artículo, es soberbio.
Esas situaciones se me hacen demasiado familiares y conocidas. Realmente me veo muy muy identificado.
Me ha llevado mucho tiempo darme cuenta de que en realidad yo no era culpable de nada, que en realidad era víctima.
Soy hombre, y no me avergüenzo en reconocer mi situación.
Solo ruego tener la fortuna de que, llegado el momento, la justicia haga honor a su nombre.
Por desgracia no puedo aportar pruebas "válidas" en un juicio sobre lo que estoy viviendo y soportando; es más, tengo que ir con pies de plomo, tengo un hijo pequeño y no quiero ni que sufra ni que pague culpas que no tiene (ya otras han pagado antes y tampoco debían ni deben)
En fin, poco a poco iré saliendo de esta.
Gracias, y enhorabuena nuevamente.

Gentle Job dijo...

Felicidades por el artículo, es soberbio.
Esas situaciones se me hacen demasiado familiares y conocidas. Realmente me veo muy muy identificado.
Me ha llevado mucho tiempo darme cuenta de que en realidad yo no era culpable de nada, que en realidad era víctima.
Soy hombre, y no me avergüenzo en reconocer mi situación.
Solo ruego tener la fortuna de que, llegado el momento, la justicia haga honor a su nombre.
Por desgracia no puedo aportar pruebas "válidas" en un juicio sobre lo que estoy viviendo y soportando; es más, tengo que ir con pies de plomo, tengo un hijo pequeño y no quiero ni que sufra ni que pague culpas que no tiene (ya otras han pagado antes y tampoco debían ni deben)
En fin, poco a poco iré saliendo de esta.
Gracias, y enhorabuena nuevamente.

Anónimo dijo...

Quiero saber como se hace para cortar con un maltratador en el caso de estar ya separada. En mi caso el acoso moral se asentuó una vez separada y me hizo juicio por regimen de visitas, en su momento incluso quiso sacarme la tenerncia de mi hija pero no pudo. Quiero mudarme lejos, no me deja obviamente salir con mi hija del país. No aguanto mas sus manipulaciones que usan todo el tiempo a mi hija de rehén. Si alguien es tan amable de responder se los agradezco.

Anónimo dijo...

Felicitaciones por vuestro Blog y por compartir. Gracias por vuestra solidaridad.http://acoso-laboral-alerta-uruguay.blogspot.com/

Anónimo dijo...

Seguramente muchos de los que niegan la existencia del maltratador son o puede que sean maltratadores, yo soy víctima de manipulación perversa y es exactamente com se describe en este artículo. Porque iba a mentir?

Ángel Saiz dijo...

Qué triste es la vida, cuando parece que obliga a desconfiar de todo y de todos.
Interesantes reflexiones, Mir
Un abrazo

Salto Uruguay Acoso Laboral dijo...

Felicitarlos por el -Blog. y Gracias por su solidaridad de compartir .Ojala todos podamos ser solidarios y unirnos a través de esta red de gente que tiene blogs que esta en contra del Acoso, la Violencia y la discriminación.Solo pido, a vuestros visitantes que lean mi blog y lo recomienden a otras personas, si es que consideran es de interés. http://saltouruguayaumentaacosolaboral.blogspot.com.uy/

Anónimo dijo...

Dios nos libre de caer en las garras de uno de esos, lo peor es la facilidad que tienen de conseguir aliados y como la gente se suma alegremente a destruir a una persona que ni conocen ni les ha hecho nada.

Luego nos asombraremos de que pasen ciertas cosas como niños que se suicidan por bulling.