jueves, 9 de octubre de 2014

Creo que empiezas con G. Autora: Mir Rodríguez Corderí.




Desdoblarte en pequeños símbolos. Letras,  que le dicen.

Retenerte en un marco improvisado lleno de fragancia.

Saberte como nadie para pintarte: acuarelas que te fijen.

Detenerte en mi estancia, estas cuatro paredes cementicias.

Puede que estén ciegos, que no te vean aunque miren.
Puede, incluso, que no detecten en ti mis caricias.

Vaya, no he perdido ni el ritmo ni la elegancia:
Es por ti y para ti esta sustancia que hará que deliren
Imaginando la fuente de mi inspiración, las cien delicias
Que aportas a este cuento de miles de noches y ansia.

Procedes de mi fascinación. A qué negarlo, si derriten
Tus miradas mi más íntima obsesión. Las que propicias
Para que yo olvide el tiempo, el celo y la distancia
Cuando fijas tus ojos en mis poemas y ellos desviven
La esencia pura de mi alma, ésa que codicias.

Sé que eres la causa de esta compulsión. Su tolerancia.
Ser del amor la inagotable fuente de abundancia
Que reconozca tu mente y que sólo en tu vida admitas.




3 comentarios:

Alfredo Cernuda dijo...

Muy pasional, Mirta, me gusta ese amor desbordado. Un abrazo.

Máximo Ballester dijo...

Amoroso poema con una atmósfera que lleva de la mano, muy íntimo, dulce.

MIRTA CRISTINA RODRIGUEZ CORDERI dijo...

Gracias Alfredo, Gracias Máximo.
Amorosos comentarios de escritores como ustedes.
Honrada.

MIR