Que el Niño Jesús nos ponga curitas en las cicatrices que tardan en secarse.
Que nos arranque las que ya están secas, para no cargar pesos innecesarios.
Que nos siembre bien profundo la necesidad de perdonarnos y aceptarnos, así como perdonar y aceptar a otros.
Que nos grabe en el alma la leyenda nunca estás sola o solo.
Que nos ilumine el sendero que caminamos, si es el correcto.
Que nos regale el perdón de todos quienes tienen algo que perdonarnos.
Que nos obsequie PAZ, CARIDAD Y FE.

Que inauguremos un 2014 con estas premisas y con la ayuda de estos regalos del Niño nacido un 24 de diciembre de Mujer Virgen.