lunes, 7 de abril de 2014

No debí pedir algo así







Quizás no debí pedir algo así.
 Porque hay cosas que no deben pedirse,
Que tienen que ser libres.
Y dejarse venir, si procede,
garabateando cordones de veredas
o dejándose llevar por la corriente
de un charco,
un arroyo cristalino
o un océano.
Da lo mismo.
Ya sabes:
las incógnitas de los espacios.
Ésos que no saben casi nunca
qué hacer con nosotros.
Dónde ubicarnos.
Si después del signo de interrogación
O del punto aparte.
Y mientras tanto,
Yo aquí, en esta brecha de tiempo,
En este almácigo improvisado
Donde tus semillas y las mías
Germinan libremente.
Sin incomodarse.
Sin condicionarse.

Lo dicho: quizás no debí pedir
Y mucho menos algo así.
Porque las lianas 
vinieron a atar mis manos
a tu carro triunfal
y mis piernas
a tus pisadas heterodoxas,
y yo no sirvo para improvisar tanto.
Simplemente, no tengo pasta de dependiente
ni de esclava voluntaria
ni de mujer sumisa y solícita
pidiendo que le bajen la luna
o le aseguren el pan de cada día.
Soy rebelde
y muy mía
y fuerte
y no sé suplicar 
ni sentarme a esperar que venga la cuchara a mi boca
o la copa sin veneno 
que acaba de probar el fiel criado,
o el obsequio de un verso
que debe nacer libre
bajo mis contornos de musa improvisada.
No te preocupes:
Dejaré correr las aguas subterráneas
y las de la cima de esas cúspides nevadas
hasta que laven los vestigios
todos ellos
y podamos mirarnos sin asombro
largamente
como antes de pedir
lo que no debí pedir.

Mir Rodríguez Corderí

lunes, 23 de diciembre de 2013

Deseos pedidos al Niño Jesús








Que el Niño Jesús nos ponga curitas en las cicatrices que tardan en secarse.

Que nos arranque las que ya están secas, para no cargar pesos innecesarios.

Que nos afine la conciencia del karma para no volver a cometer los mismos errores.







Que nos alcance la música de las esferas cósmicas que calma, seda, enseña y energiza.
Que nos siembre bien profundo la necesidad de perdonarnos y aceptarnos, así como perdonar y aceptar a otros.


Que nos grabe en el alma la leyenda nunca estás sola o solo.

Que nos indique el camino a seguir, si estamos  en el equivocado.
Que nos ilumine el sendero que caminamos, si es el correcto.



Que nos regale el perdón de todos quienes tienen algo que perdonarnos.




Que nos obsequie PAZ, CARIDAD Y FE.
 


Que inauguremos un  2014 con estas premisas y con la ayuda de estos regalos del Niño nacido un 24 de diciembre de Mujer Virgen.


martes, 17 de diciembre de 2013

ABRAZADOS. Para Mau y Mir. Autora: Mir Rodríguez Corderi














Si Dios me diera toda su omnipotencia por un instante
Te traería en milésimas de segundo  a mi lado.
Porque esta idea de decidir por ti, sin mí, es insultante,
Ya que yo vivo en tu pecho y tú en mi costado.
Si somos dos, dos seremos por siempre.
Para ambos se convirtió en un propósito agobiante.
Fundirnos, compenetrarnos totalmente,
Es nuestra mejor música, un ritmo acompasado.
Corazones abrazados eternamente.
Ven a descansar las noches a mí enlazado.

INMORTALIZADO. Autora: Mir Rodríguez Corderí








Este  haberte inmortalizado en mis letras, con forma de poema, con forma de prosa.

Esta manera  de atraparte, congelarte, dejarte para siempre en todo  escrito mío que te tuvo por sujeto-objeto-causa-fuente-razón-origen. 
Mauricio, hijo de Agres.
 
Yaces ahí, de frente o de perfil, de cúbito dorsal, espíritu encerrado en la materia de tu bello cuerpo, tan maltratado por ti de tanto esforzarte en el cumplimiento de tus metas. Tan cuidado por mí desde la magia del unicornio.


Has quedado estampado en los pergaminos donde vuelco mi alma poética, como inspiración excelsa, como muso único y sempiterno.

Allí estás para mí por toda la eternidad.




domingo, 10 de noviembre de 2013

El efecto película (cuento) autora: Mir Rodríguez Corderí






La maleta seguía a medio llenar.

Una lista hecha a último momento, miraba el techo  desde la poca ropa que había llegado a guardar dentro de la misma.

Había tenido que parar obligada por una desazón que súbitamente la invadió, sin razón alguna, al menos no una de la que fuera consciente.

Sentada frente a las puertas espejadas del placard, se miraba atentamente, cm a cm, de los pies a la cabeza, desde hacía casi media hora.
Era llamativa la falta de pensamientos, la ola interminable que sus ojos iban dibujando en el espejo al observarse. Sólo neblina blanca en su mente, un nirvana espontáneo.

Marismas.
Algas con olor a algas.
Miasmas.
Musgos con olor a musgos.

Una visión que confundió al comienzo con una alucinación: atravesar los espejos, entrar en un espacio abierto, cielo, mar, rocas con líquenes, cuevas, hileras zigzagueantes como culebras de espuma con yodo, salitre…gaviotas.

Ningún cuerpo sólido atraviesa espejos, se dijo Martina, que no en balde era una de las estudiosas de fenómenos anómalos, tales como agujeros negros, dimensiones, mundos paralelos. Internacionalmente  conocida y reconocida.

Esto es inter-dimensional y se ha abierto una línea de tiempo justo cuando miraba fijamente el placard. Ahora entiendo ese decaimiento generalizado de mi estado de ánimo –pensó.

Con curiosidad de grado superlativo se acercó a la primera cueva y entró. El camino de acceso daba recodos a izquierda y derecha, sucesivamente, cada metro, metro y medio.

Una luz ligeramente azulada impedía que la oscuridad se hiciera del interior de la cueva. Parecía brotar de las paredes y por momentos del techo.

Sintió un olor a comida  y se dio cuenta que estaba muerta de hambre. ¿Estoy proyectando?-se preguntó. Pero justo en ese instante entraba a una amplia estancia que reproducía detalle por detalla la cocina-comedor de la casa de sus padres. 
Una señora que revolvía un guiso sobre el fuego le dijo: Martina, siéntate a la mesa que ya te sirvo.
La voz de su madre la hizo estremecer y no le faltó mucho más para constatar que era ella cuando se dio vuelta acercando la olla a la mesa.

-Mamá- atinó a decir.

Por primera vez pudo comprobar cómo se “siente el tiempo” en esa clase de fenómenos. Oleadas de ternura se dejaban percibir mientras se visualizaban ráfagas de neblina color sepia girando ora en espiral ora en círculos cerrados, envolviéndolo todo.

¡Ya llegué! Dijo la voz masculina amada.

-Papá- exclamó Martina.

Y no tuvo necesidad de darse vuelta que él ya se agachaba para besarle la mejilla.

Se sentó frente a ella y comenzó a comer con ganas, sin dejar de reconocer que su esposa cocinaba como una diosa. Papá…siempre tan romántico y agradecido.

La tarde pasó en un abrir y cerrar de ojos.
Jugando al truco con papá.
Viendo el noticiero  en la televisión con los dos.
Haciendo luego los crucigramas los tres, mientras se escuchaba el Concierto de Grieg, el preferido de mamá.

Pudo comprobar el efecto película que tanto había estudiado, de atrás para delante: todos los acontecimientos de su vida desde el nacimiento hasta…que papá le dijo: en un momento estarás frente al espejo, mirándote fijamente y con la mente en blanco. Debes decidir ahora. No hay tiempo. Son milésimas de segundo.

Martina se levantó, bajo la mirada tierna de su madre, se acercó a su padre y lo besó  en la frente
-Me quedo- se oyó decir.-

¿Sabes papi? Deben ser círculos concéntricos de tiempo-espacio simultáneos y nuestra materia debe ser una ilusión de los sentidos, por eso se sutiliza y pasa de uno a otro, bajo rigurosas circunstancias como, por ejemplo...

Su padre le tapó la boca para silenciarla.

Fue allí que pudo verse retrospectivamente sentada en la cama, la maleta a medio hacer, mirando fijamente los espejos del guardarropa.

En su mano derecha había un revólver.

En sus ojos una clara determinación.









sábado, 9 de noviembre de 2013

Adiós, dualidades. Autora: Mir Rodríguez Corderí

      



Exhumada de la tierra de las soledades

Henchida de preguntas inconclusas

Cual vainas que se resisten a explotar semillas

Todavía cubierta por  nebulosidades

Reaparecí en la vida de sol y de lunas.

Donde el rocío pasa tarjeta con las auroras

Y una desmenuza las dudas más sencillas

Bajo una azarosa amenaza  de lluvias.


Llevo un inventario de  inequidades

Tanto  las propias como  las recibidas

Para lavar cada una de mis  culpas.

Llenaré con un amor único mis oquedades

Olvidaré las últimas horas vividas

Me dedicaré con fervor y por entero

a esa otra mitad que eres y conjugas.

Y le diré adiós definitivo a mis dualidades.


viernes, 11 de octubre de 2013

POEMA PARA TI, por Mir Rodríguez Corderí

*

Quizás por que has sido prometido
Poema que recién tiene dos líneas
A  alguien que por mí es muy querido
Es que tiembla mi mano y yo con ella.

Cómo confesar  que he concebido
De modo pausado y reverente
De este hombre que me es tan conocido
Una imagen única, excluyente.

Cómo expresar el impulso posesivo
Que me hace abrevar en sus palabras
El mejor modelo discursivo
Y el gesto seductor en sus miradas.

Si debiera convertir lo emotivo
De intangible a concreto, ciertamente

Este hombre sería el elegido

¿Que siento adoración?,  probablemente.

Es cálido, veraz, comprometido,
Seguro, protector,  inteligente
A veces pretende parecer frío
Racional, agudo, intransigente
Pero para mí, ya te lo he dicho,
Su imagen es única, excluyente
Con nadie jamás lo he compartido
Está en mi corazón, está en mi mente
Poema, porque a él vas dirigido
Espero que le agrades,  simplemente.



*Pintor Pedro Cabrera