Aras la
tierra. La embarazas.
Esparces
las semillas
Que explotarán
en cereales
Que
formarán hortalizas.
Mientras
trinan las torcazas
Tus ideales visualizas.
Miras
el cielo. La tierra rotas
Un
lengüetazo de sol
Lame tus
botas.
Tus
manos
Que cosechan
maravillas,
También
saben de versos
Y caricias.
Bellos
poemas perfilas
Con argamasas
de sueños.
La
tierra te adora.
El
papel te invoca.
Eres
hombre de prisas,
Fuerte,
como de roca.
A tu
tarea dedicas
Muchas de
tus horas.
Labrador
de simientes,
Dime si
por mí sientes
Lo mismo
con que hechizas
Mi corazón
latiente.
Dime
que a la noche eternizas
De mis
imágenes
La breve
despedida
Hasta
la aurora siguiente.
Que con
candidez depositas
Tu beso
en mi frente.
Campesino
de ensueños
Poémame
en tu piel
Y en tu
mente.
