
Me gusta el bordó (bordeaux), pero eso ya lo habrán adivinado, dado que este blog está lleno de ese color
rojo de cadmio y violeta
rojo carmín y siena
rojo de cadmio y tierra tostada
" " y negro
Hoy es un día especial y salí a comprarme una tristeza bordó.
No es fácil encontrarla.
Pero no soy amiga de lo fácil...con una esforzada tendencia masoquista siempre he hecho migas con dificultades, obstáculos, emprendimientos arduos, objetivos espinosos, tácticas enrevesadas, metas engorrosas, personas complicadas, esencias complejas...lo achuchado y aperreado para resumir. Abrigo la firme sospecha que la culpa es de la luna llena de ese 14 de noviembre en que salí del útero de mi madre para no volver.
Estoy estrenando este bordó para beneplácito de mis enemigos y de los que no me quieren bien.
Es simbólico, pero eso sólo lo entendemos mi alma gemela y yo.

Como nada puede ser eterno o -lo que es lo mismo o casi- como la perennidad es una regla absoluta, habremos de disfrazar nuestra tristeza, para solaz de mis amigos, mis conocidos y los que me quieren bien.
En parte por pertenecer a esa casta infame de los sensibles que deben precaverse ante el dolor y mantienen las alertas bien aceitadas detrás de los antifaces automáticos que manejan.
En parte por ser tan endemoniadamente emocional y profunda, cosa que no es para nada gratuita, puedo asegurarlo.
Voy a llorar lágrimas bordó, para aligerar un pelín mi alma........prometo volver antes que oscurezca del todo
MIR