Si Dios me diera toda su omnipotencia por un instante
Te traería en milésimas de segundo a mi lado.
Porque esta idea de decidir por ti, sin mí, es
insultante,
Ya que yo vivo en tu pecho y tú en mi costado.
Si somos dos, dos seremos por siempre.
Para ambos se convirtió en un propósito agobiante.
Fundirnos, compenetrarnos totalmente,
Es nuestra mejor música, un ritmo acompasado.
Corazones abrazados eternamente.
Ven a descansar las noches a mí enlazado.
